El bobinado en rebobinadoras de tambor, devanadoras y líneas de rebobinado es necesario para tipos específicos de tubos extruidos o campos de aplicación concretos. En esencia, el tambor es un carrete en el que se enrolla el tubo y puede ser de cartón, madera, plástico o hierro. Por lo general, no es necesario flejar el carrete sobre el tambor, salvo para bloquear el acoplamiento inicial y la cola final del tubo o para realizar ataduras intermedias.
Hay algunas aplicaciones en las que el mandril es necesario y/o recomendable. Muchos instaladores que, por ejemplo, utilizan tubos de fibra óptica prefieren usar madriles de madera en lugar de bobinas sin mandril flejadas directamente sobre el cable. Esto facilita la gestión de la fase de desenrollado in situ. Además, una bobina sin mandril puede resultar más compleja de manipular una vez cortados los flejes.
BOBINADORES DE TAMBOR / DESBOBINADORES / LÍNEAS DE REBOBINADO
En términos de coste, el mandril constituye un elemento de gasto adicional en el bobinado. El coste del propio carrete puede oscilar entre unos pocos euros y varios cientos de euros. Hay que tener en cuenta los costosos gastos de transporte y de devolución del carrete. Por último, pero no menos importante, están los costes de mantenimiento, ya que un carrete sufre un proceso de deterioro tanto en la obra como en la manipulación que puede inutilizarlo para posteriores bobinados.
Para satisfacer las necesidades específicas de determinados fabricantes, FB Balzanelli ha desarrollado una serie de bobinadores de tambor diseñados para optimizar los procesos de producción de distintos tipos de tubos y sus aplicaciones.








